Los participantes del Sínodo de Obispos sobre la Palabra de Dios comienzan a dirigir desde ahora sus esfuerzos a discutir la síntesis de los trabajos de la Asamblea, realizada por el cardenal Marc Ouellet, ofreciendo muchas alabanzas y algunas críticas.
El relator general del Sínodo de los Obispos presentó el miércoles pasado la “relatio post disceptationem”, que es una síntesis de las presentaciones realizadas por los padres sinodales, los auditores y los delegados fraternos. La exposición del arzobispo de Quebec incluía 19 preguntas para guiar la discusión de los obispos y auditores en los “circuli minores” (12 pequeños grupos divididos por idiomas). Durante esta semana, estos pequeños grupos como los miembros del Sínodo comenzarán a responder a estas preguntas, así como a comentar el informe.
“Se trata de un informe muy exhaustivo e iluminador”, afirmó el cardenal Francis George, presidente de la Conferencia Episcopal de EE.UU. El arzobispo de Chicago declaró que él estaba encantado de continuar la discusión en el “Anglicus B”, el grupo lingüístico del que ha sido elegido moderador.
“Esto nos dará la oportunidad de aprender más sobre el punto de vista del cardenal, y también nos dará una oportunidad de hablar de las carencias”.
Concretamente, el Cardenal George dijo que echaba de menos una referencia a “la misericordia de Dios y el perdón de los pecados como centro del Evangelio”. Añadió también que el Sínodo debía aprovechar todas las oportunidades de “proclamar la Palabra de Dios con profunda convicción” en un clima de relativismo moral, especialmente en lo tocante a la ética sexual.
El arzobispo Terrence Prendergast, recientemente elegido miembro de la Comisión de Información del Sínodo, afirmó que la “relatio post disceptationem” contenía la mayoría de los temas tratados por los padres sinodales.
La fase de discusión por grupos del sínodo llevará a las proposiciones finales, que serán votadas por los participantes antes de ser entregadas al Papa Benedicto XVI. Más tarde, se espera que el Papa escriba la exhortación apostólica post sinodal. El arzobispo Nikola Eterovi? comentó que ya ha influido en las actas.














