El Papa Benedicto XVI afirmó en el día de ayer, durante la homilía de la Misa de clausura de la XII Asamblea General del Sínodo de los Obispos, que la prioridad de la Iglesia hoy es “nutrirse de la Palabra de Dios, para hacer eficaz el empeño de la nueva evangelización”.
En una declaración emitida hoy que lleva por título ”Cristo es nuestra paz”, los Obispos y Cardenales reunidos en el Sínodo de los Obispos destacron la necesidad de defender los derechos de las Iglesias Orientales, cuyos fieles católicos con frecuencia sufren persecución a causa de la fe.
Los participantes del Sínodo de Obispos sobre la Palabra de Dios comienzan a dirigir desde ahora sus esfuerzos a discutir la síntesis de los trabajos de la Asamblea, realizada por el cardenal Marc Ouellet, ofreciendo muchas alabanzas y algunas críticas.






