Los planes de traducir La Biblia al patois, idioma no oficial de Jamaica, ha desencadenado un debate que trasciende las costas de este paÃs. Algunos jamaiquinos objetan este proyecto alegando que el patois es un dialecto oscuro que diluye la santidad de La Biblia, sin embargo, otros consideran este proyecto como una manifestación de afirmación de sus tradiciones.
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El debate inicado por la traducción de La Biblia continúa mientras un grupo religioso basado en el Caribe busca traductores para llevar a cabo este proyecto millonario. Los lÃderes religiosos dicen que la traducción en audio proporcionará un mayor acceso a la Biblia a los fieles.
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La traducción de La Biblia demorará alrededor de 12 años, según los cálculos del religioso Courtney Stewart, secretario general de la Sociedad BÃblica de las Indias Occidentales y supervisor del proyecto, quién afirmó que: “Siempre que las Escrituras son traducidas al idioma del paÃs, ejercen un efecto profundo en la población”.
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El patois es el nombre dado a la lengua criolla (creol) que emergió cuando Gran Bretaña se apoderó de la isla en 1655 y trajo esclavos del Africa Occidental. Históricamente se lo ha denigrado considerándolo un inglés deficiente y un idioma de segunda, aún después que Jamaica se independizó en 1962, dijo Hubert Devonish, profesor de lingüÃstica en la Universidad de las Indias Occidentales en Kingston.
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“Los jamaiquinos se están sintiendo cada vez más cómodos con su identidad nacional”, afirmó. “Poco a poco se ha ido aceptando el idioma, es un largo proceso, y la traducción de la Biblia será un paso más”. Casi todos los jamaiquinos conocen el patois, pero sólo recientemente las clases media y superior lo han empezado a hablar en público.
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Ronald Dixon, de 47 años, de la Iglesia Adventista, está a favor de la idea. “Tenemos que intentarlo”, dijo. “Dios no discrimina”.
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Gran parte del apoyo a una traducción de La Biblia en patois proviene de los jamaiquinos residentes en el exterior, quienes se han tornado más nacionalistas, conjeturó Clive Forrester, disertante de lingüÃstica en la Universidad de las Indias Occidentales, “Uno de los modos en que se mantienen conectados es por medio de su creol, porque es una poderosa arma de comunicación”, opinó.
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Otros jamaiquinos, como Kevin Sangster, de 30 años, dicen que el patois es un dialecto oscuro y no merece ser el centro de un proyecto tan costoso. Agrega que “se podrÃa diluir el significado de La Biblia porque el idioma no está establecido, podrÃan cometerse errores, en los que la traducción no reflejara el verdadero significado de las Sagradas Escrituras“, dijo Sangster, que se fue de Jamaica en 1994 y vive en Nueva Jersey.
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Karl Johnson, presidente del Consejo de Iglesias de Jamaica, considera positivo todo lo que ayude al pueblo a comprender la palabra de Dios y que no hay nada de malo en traducir la Biblia a la lengua nativa. “Lo sagrado no radica en como esté escrita la Biblia, sino en lo que La Biblia significa”.
La Biblia ya ha sido traducida a varios dialectos, incluyendo el creol haitiano y el gullah, hablado por afroamericanos en zonas costeras aisladas de Carolina del Sur y Georgia. La Biblia también ha sido traducida a cientos de idiomas, incluyendo el tagalo hablado en las Filipinas, el ga de Ghana y el mi’kmaq que hablan principalmente los indÃgenas en el este de Canadá.














